Antecedentes Tramo 1

Curso fluvial y morfodinámica

En este tramo, como resultado de las intervenciones humanas, nos encontramos con un canal del río excesivamente ancho y de escasa profundidad en buena parte unido al bajo caudal que ya anunciábamos en la problemática. Hay por tanto, un cambio en la morfología primitiva del río traducido en un perfil irregular con desconchones puntuales (ver gráfica 2) y una extensa zona con poco movimiento del agua que queda estancada, existiendo así predominio excesivo de la sedimentación sobre la erosión (no hay transporte de materiales). Cabe destacar también, que muy a menudo hay muy poca velocidad de circulación de la corriente y, que a su vez, durante el verano se pueden producir incrementos de temperatura hasta puntos críticos.

 

 






 

Si desea visualizar el perfil topográfico del río antes de las actuaciones abra los siguientes PDF's: perfil_tramo1-1, perfil_tramo1-2.


Objectivos:

Se quiere recuperar una morfología fluvial regular, suavizando el perfil actual y estrechar el canal de paso de la corriente para así incrementar la velocidad del agua. El objetivo final es que el río desarrolle una dinámica fluvial a partir de estas actuaciones mucho más parecida a la primitiva pero que a la vez esté adaptado a estas nuevas condiciones, teniendo en cuenta claro está, las limitaciones existentes.


Entorno fluvial

Como consecuencia de las intervenciones humanas mencionadas en la problemática, nos encontramos un bosque de ribera empobrecido tanto a nivel de individuos (pérdida de masa forestal), como de diversidad (predominio del género Salix) y de estructura, registrándose una baja resiliencia que ha permitido la entrada y un cierto grado de consolidación de vegetación ruderal y de algunas especies alóctonas. Hay una zona en la ribera del margen izquierdo donde tuvo incidencia importante la extracción de áridos que se encuentra actualmente recubierta de vegetación herbácea enraizada bajo el guijarro que forma el suelo de esta zona.

Objectivos:

La principal meta a alcanzar es recuperar un bosque de ribera estructurado y resilente. Y que así, de rebote, toda la fauna susceptible de residir en este ecotó colonice el espacio gracias a la aparición de nuevos nichos (incremento de hábitats disponibles). También consecuentemente, deberíamos percibir una mejora ecológica en el curso fluvial. Otro efecto positivo adicional sería la generación de más lugares con sombra, muy útiles de cara al agua del río y a la diferente fauna para los períodos estivales.

Para llevarlo a cabo se debería alcanzar en primer lugar un incremento de la continuidad longitudinal, la conectividad transversal y la conexión vertical para restablecer sus principales funciones:

  • Actuar como corredor biológico y ser clave en aspectos hidrológicos y geomorfológicos como conferir estabilidad.
  • Reducir la erosión.
  • Retener sedimentos.
  • Regular la escorrentía y reducir la velocidad del agua y su fuerza de arrastre.

La vía para conseguirlo será potenciando las especies autóctonas más desfavorecidas y disminuyendo la proliferación de las especies invasoras, alóctonas y banales; lo que es regulada por el mismo ecosistema una vez se ha logrado el establecimiento y desarrollo de las especies autóctonas y a la vez se registra un régimen de caudales apropiado (en este sentido podríamos encontrar dificultades). Además, para contribuir a la colonización de nueva fauna se podría proceder a la creación de hábitats artificialmente.